Teclados, ratones y atajos que reducen la tensión
Pequeñas modificaciones en periféricos alivian muñecas, antebrazos y hombros. Un teclado plano o con inclinación negativa casera, un ratón del tamaño adecuado y atajos bien aprendidos disminuyen movimientos repetidos. Con una toalla como reposamuñecas, sensibilidad moderada y combinaciones de teclas frecuentes, la eficiencia crece. La clave es escuchar al cuerpo y ajustar parámetros hasta lograr comodidad confiable y estable en jornadas largas.